SUSCRIBETE

El repunte del empleo y la reactivación económica tras la pandemia impulsaron una mejora en los ingresos de los hogares.

Más de 3,4 millones de colombianos salieron de la pobreza monetaria entre 2021 y 2024.

Un estudio del Banco de la República evidenció que en Colombia cerca de 3,4 millones de personas lograron salir de la pobreza monetaria entre 2021 y 2024, un avance que refleja la recuperación económica posterior a la pandemia, especialmente por la reactivación del mercado laboral.

El estudio, titulado “Una década de cambios en la pobreza monetaria en Colombia”, fue elaborado por el Centro de Estudios Económicos Regionales de Cartagena y muestra que la tasa de pobreza monetaria disminuyó de 43,1% en 2021 a 31,8% en 2024. Pese a que el indicador sigue siendo alto, la reducción marca una mejora significativa frente al pico alcanzado durante la emergencia sanitaria.

Cabe aclarar, que la pobreza monetaria se calcula con base en la línea de ingresos mínimos necesarios para cubrir una canasta básica de alimentos, servicios y otros bienes esenciales. Para 2024, este umbral se fijó en $460.198 mensuales por persona, lo que significa que quienes reciben menos de esa cantidad se consideran en condición de pobreza monetaria, de acuerdo con la investigación del Banco de la República, uno de los factores más determinantes en la reducción del indicador fue la recuperación del empleo tras la pandemia, impulsada principalmente por sectores en mano de obra, lo que permitió que los ingresos laborales volvieran a tener un peso predominante dentro de los ingresos de los hogares.

El informe también señala que los ingresos provenientes del trabajo informal tuvieron un papel clave en la disminución de la pobreza, aportando cerca de 46% de la reducción del indicador, a esto se suman los ingresos de trabajadores informales y otras fuentes de ingreso, que también contribuyeron al descenso. Según explicó la economista Carolina Soto, el comportamiento del mercado laboral ha sido uno de los elementos más positivos en la etapa posterior a la pandemia. En particular, destacó el crecimiento de los servicios urbanos y el aumento del empleo público como motores de la generación de ingresos.

Por su parte, la codirectora del emisor, Laura Moisá, advirtió que pese a la reducción del indicador Colombia aún enfrenta niveles elevados de pobreza y desigualdad, lo que sigue dificultando que muchos hogares mejoren de forma sostenida sus condiciones de vida.

El estudio también identificó que la disminución de la pobreza tuvo un mayor impulso en las zonas urbanas, con ciudades como Bogotá y Medellín aportando de manera significativa a la mejora del indicador nacional, estas dos ciudades representaron cerca de 32% de la reducción total.