Carretillas frutícolas de Lejanías son declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia.
Las carretillas frutícolas de Lejanías, en el departamento del Meta, fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia, luego de que el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes oficializara su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI) del ámbito nacional, mediante la Resolución 0057 del 22 de enero de 2026.
La decisión reconoce la manifestación cultural denominada “Saberes y prácticas artesanales de las carretillas frutícolas, asociados a la producción tradicional agrícola de Lejanías”, una tradición que simboliza la identidad campesina del Ariari y que integra conocimientos agrícolas, creatividad artesanal y valores comunitarios transmitidos de generación en generación. La declaratoria también aprueba el Plan Especial de Salvaguardia (PES), instrumento que establece estrategias para proteger, fortalecer y garantizar la continuidad de esta práctica cultural.
Entre sus líneas de acción se destacan procesos de formación, promoción del oficio campesino y la participación de nuevas generaciones, conocidos como “carretilleritos”, con el objetivo de preservar la tradición frente a desafíos como el cambio climático, la transformación del campo y el relevo generacional.
Las carretillas frutícolas son elaboradas artesanalmente por familias campesinas y representan escenas de la abundancia agrícola del municipio, sus estructuras son decoradas meticulosamente con semillas, granos, frutas y vegetales, lo que convierte cada pieza en una expresión simbólica del trabajo rural, la relación con la tierra y la riqueza natural de la región.
El reconocimiento resalta además que en esta manifestación cultural confluyen conocimientos tradicionales sobre la naturaleza, prácticas agrícolas, oralidad, cooperación comunitaria y técnicas artesanales, elementos que reflejan la memoria colectiva y el arraigo territorial de las comunidades campesinas de Lejanías.
Este municipio del sur del Meta, conocido como la “Capital de la abundancia” y una de las principales despensas agrícolas del departamento, produce anualmente más de 1.350 toneladas de frutas, gracias a su diversidad de pisos térmicos. Esa riqueza productiva ha dado origen a una tradición que celebra el trabajo del campo y que se ha consolidado como un símbolo cultural del territorio.
Con esta declaratoria, el Ministerio de las Culturas destacó que la agricultura tradicional y los saberes campesinos constituyen pilares fundamentales de la soberanía alimentaria, la biodiversidad y la identidad cultural del país, además de representar procesos de resiliencia y construcción de paz en territorios que han vivido transformaciones sociales en las últimas décadas.
La inclusión de las carretillas frutícolas en el patrimonio cultural inmaterial nacional busca fortalecer la protección de esta tradición del Ariari, promover su valoración a nivel regional y nacional, y asegurar que las futuras generaciones continúen preservando una práctica que refleja la memoria, el orgullo campesino y la abundancia agrícola de Colombia.

