Kilometro 46 de la vía al Llano enfrenta su mayor crisis: hoy es intransitable.
El corredor vial al Llano enfrenta una de sus crisis más críticas en el kilómetro 46, el tramo dejó de cumplir su función y hoy es intransitable, tras la pérdida total de la banca por la intervención del río Negro, cuyo cauce ocupa el espacio donde antes circulaban los vehículos.
Así lo advirtió la Agencia Nacional de Infrestructura (ANI) en una comunicación oficial dirigida a entidades nacionales, departamentales y municipales, en la que se alerta sobre el alto nivel de riesgo y la imposibilidad de recuperar el sector afectado. “Coviandina SAS, en calidad de Concesionario del Contrato de Concesión n.º 005 de 2015, se permite informar sobre el grave estado de deterioro en el que continúa el sitio de infraestructura especial K46+100, específicamente el tramo de carretera que abarca entre la desembocadura de la quebrada Estaquecá en el río Negro y el acceso a los túneles falsos a la altura del K46+700”.
De acuerdo con la ANI, los daños estructurales son de tal magnitud que no existe viabilidad técnica para su rehabilitación. “Los daños registrados en la banca y en otras estructuras del corredor son de tal magnitud que, a la fecha, su recuperación no es posible”, señala el documento, que detalla una afectación progresiva desde julio de 2023, cuando la dinámica del río comprometió definitivamente este punto estratégico del corredor.
Ante este escenario, la entidad plantea como solución estructural el desarrollo de estudios y diseños para la construcción de un túnel paralelo al túnel Renacer, obra que debería ser asumida por la Nación como alternativa definitiva para restablecer la conectividad. Al mismo tiempo, la ANI confirmó que desde 2024 ha gestionado recursos ante el Ministerio de Hacienda para atender la emergencia, al tiempo que solicitó al Instituto Nacional de Vías (Invías) incorporar en sus estudios de prefactibilidad la alternativa técnica más viable para intervenir este tramo.
La situación adquiere mayor gravedad ante la cercanía de la temporada de lluvias de 2026, por tanto, la entidad hizo un llamado urgente a las autoridades territoriales para activar medidas de prevención, mitigación y respuesta frente a posibles emergencias, incluyendo la incorporación de acciones de gestión del riesgo en sus planes de desarrollo y ordenamiento territorial, así como la estructuración de planes de contingencia.
El documento también enfatiza las responsabilidades locales en materia de gestión del riesgo, recordando que, conforme a la Ley 1523 de 2012, los alcaldes son los responsables directos de estas acciones en sus jurisdicciones, lo que implica evaluar capacidades, monitorear zonas críticas, identificar necesidades y coordinar respuestas con los niveles departamental y nacional.
Finalmente, la ANI insistió en la necesidad de conformar mesas técnicas interinstitucionales para intervenir de manera integral el corredor entre los kilómetros 46 y 50 antes del inicio de la temporada invernal, y advirtió que la falta de acciones oportunas podría derivar en afectaciones de mayor magnitud y en la necesidad de inversiones significativamente más altas.

