Las hectáreas recuperadas serán entregadas a campesinos del Meta
El domingo 24 de agosto la Agencia Nacional de Tierras, máxima autoridad de tierras del país, en coordinación con la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y con el acompañamiento de la Policía del Meta, adelantó contundentes operativos en la zona rural del municipio de Puerto López. Como resultado, se reasumió el control de más de 1.820 hectáreas, distribuidas en cinco predios: El Palomar (660,30 ha), La Reforma (166 ha), El Tranquero-La Rubiela (457 ha), Calandaima (165,55 ha) y La Petriva (434,90 ha) que beneficiarán aproximadamente a 190 campesinos.
Estos terrenos se encontraban en proceso de extinción de dominio desde hace más de diez años, vinculados a operaciones de lavado de activos lideradas por Ignacio Álvarez Meyendorff, conocido en el mundo de la mafia bajo el alias de “Gran Hermano”.
Ignacio Álvarez Meyendorff fue uno de los grandes capos del cartel del Norte del Valle y socio de Daniel Barrera Barrera “El Loco” Barrera. En 2011, fue capturado en Buenos Aires, Argentina, donde residía con su familia, y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
El director de la Agencia Nacional de Tierras, Juan Felipe Harman Ortiz, destacó que la recuperación de estos bienes envía un mensaje claro frente a la política de tierras.
“El hecho de que recuperemos y usemos los bienes de la mafia para reparar a las víctimas y entregarles tierra a los campesinos es un reto enorme. Este es uno de los grandes aciertos del Gobierno del presidente Gustavo Petro, en el marco de la política que busca desempolvar y aprovechar todos los bienes del narcotráfico y del paramilitarismo para reconstruir la sociedad colombiana”, afirmó Harman.
Para esta diligencia también se contó con el acompañamiento de la Asociación Aso Mujer Agropecuario de la Pesca, Turismo y Emprendimiento de Puerto López, que se convirtió en la primera beneficiaria de esta recuperación y pasó a ocupar uno de los predios reasumidos por la Nación.
“Para la Asociación significa dejar atrás la incertidumbre y empezar a crecer como comunidad. Hace más de dos años que llevábamos esperando este sueño y hoy gracias a la Agencia Nacional de Tierras se hizo realidad. Hoy tenemos donde producir nuestros proyectos productivos en yuca, plátano, maíz, ahuyama y arroz, aquí también empieza el futuro para nuestros hijos”, aseguró Johanna Irene Perdomo Cadena, representante legal de la Asociación Aso Mujer Agropecuario de la Pesca, Turismo y Emprendimiento de Puerto López, Meta.
La Agencia Nacional de Tierras está acelerando la recuperación de tierras en todo el país, resolviendo procesos agrarios que habían permanecido archivados durante décadas y garantizando que los baldíos de la Nación y los bienes que fueron de la mafia cumplan su verdadero propósito: avanzar en la Reforma Agraria.
La ocupación ilegal también pierde
Pero la batalla para recuperar la tierra de la Reforma Agraria no solo es contra las estructuras del narcotráfico, sino los esfuerzos de la Agencia Nacional de Tierras también están dirigidas a recuperar terrenos ocupados de manera ilegal por particulares. Como resultado, la ANT, con el apoyo de la Policía del departamento del Meta, asumió el control del predio Yamato, en Puerto Gaitán, que estuvo ocupado de forma indebida durante más de una década por el ciudadano japonés Bunshiro Takemoto y que hoy, gracias a la gestión de la Agencia, retorna a la Nación.
Para la directora de Gestión Jurídica de Tierras de la ANT, Ana Jimena Bautista Revelo, la recuperación del predio Yamato fue un proceso exitoso que marca un precedente, pues ahora este terreno pasará a manos campesinas. “Este es un predio de 1.505 hectáreas, un baldío de la Nación sobre el cual hoy realizamos la diligencia de aprehensión material. Este proceso de recuperación tardó 12 años y, finalmente, durante esta administración bajo la dirección de Juan Felipe Harman, logramos concluirlo”.
Asimismo, la funcionaria Bautista recalcó: “Los baldíos de la Nación tienen una destinación especial: servir a la Reforma Agraria. Estos predios deben garantizar el acceso a la tierra para campesinos sin tierra, así como para las comunidades étnicas que históricamente han luchado por este derecho”.
Este paso es fundamental para que tierras antes improductivas acaparadas por particulares se destinen a familias rurales que han luchado durante toda su vida por acceder a tierra productiva donde sembrar y sostener a sus familias. Hoy se abre para ellos la oportunidad de aportar a la soberanía alimentaria del país, con dignidad y con el reconocimiento pleno de su derecho a la tierra propia.