Advierten riesgos para la gobernanza de la Electrificadora del Meta por cambios en su dirección.
A través de una carta pública, los accionistas de la Electrificadora del Meta hicieron pública una carta en la que expresan su preocupación frente a posibles decisiones que, según advierten, podrían afectar la estabilidad, transparencia y futuro de la empresa, considerada estratégica para el desarrollo del departamento.
En el documento, los firmantes señalan que la compañía “no es una empresa cualquiera”, sino “un activo estratégico para el desarrollo del departamento, un motor de la economía regional y un pilar fundamental para garantizar la calidad de vida de miles de familias”.
De acuerdo con la comunicación, el actual modelo de selección de directivos se ha basado en procesos técnicos y rigurosos, adelantados por firmas especializadas, lo que —afirman— ha permitido “garantizar independencia, mérito y confianza” y fortalecer la solidez institucional de la entidad. Sin embargo, los accionistas indican que han sido informados sobre el interés del accionista mayoritario de modificar dicho proceso. En la carta advierten que esta posible decisión podría poner en riesgo “los principios de imparcialidad, autonomía y equilibrio en la toma de decisiones”, que han sostenido a la empresa en los últimos años.
El documento también plantea que el cambio no sería un simple ajuste administrativo. Según los firmantes, implicaría “un retroceso en el reconocimiento de los derechos de los accionistas minoritarios”, especialmente en aspectos como el acceso a la información y la participación en decisiones corporativas.
En ese sentido, alertan que el accionista mayoritario tendría la capacidad de aprobar la reforma sin el respaldo de los demás socios, al contar con más del 55 % de participación. “Esto significa un control potencial del accionista mayoritario que afecta el balance que la empresa requiere y afecta los derechos de los accionistas minoritarios”, se lee en el texto.
La empresa está conformada por seis accionistas y un total de 191.223 acciones. El Ministerio de Hacienda concentra la mayor participación con el 55,675 %, seguido por la Gobernación del Meta con el 26,150 %, el Grupo Energía de Bogotá con el 16,225 % y el Municipio de Villavicencio con el 1 %. En menor proporción figuran el municipio de San Martín y la Federación Nacional de Cafeteros, cada uno con el 0,475 %.
Asimismo, advierten que la modificación de reglas y la sustitución de procesos técnicos por mecanismos menos claros incrementaría los riesgos para la gobernabilidad de la empresa. “El riesgo deja de ser hipotético y se vuelve real”, sostienen, al tiempo que señalan posibles impactos en la confianza de ciudadanos, inversionistas y usuarios.
En la carta, también se hace referencia a experiencias recientes en el país, indicando que “cuando se debilitan los mecanismos de transparencia en las empresas públicas, las consecuencias recaen directamente sobre los ciudadanos”, como deterioro del servicio, afectaciones económicas y pérdida de confianza institucional. Frente a este panorama, los accionistas hacen un llamado “respetuoso pero firme” a diferentes actores para que actúen “con responsabilidad, independencia y en estricto apego a los principios de buen gobierno”; a las autoridades competentes, para que ejerzan vigilancia sobre el proceso, y a la opinión pública, para que se mantenga atenta a decisiones que puedan impactar el futuro de la empresa.
Finalmente, recalcan que la Electrificadora del Meta “debe seguir siendo ejemplo de transparencia, rigor técnico y servicio a la región” y advierten que no se deben permitir retrocesos en los estándares de integridad y gobernanza corporativa.
La carta está firmada por Rafaela Cortés Zambrano, gobernadora del Meta; Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía de Bogotá; Germán Alberto Bahamón, gerente de la Federación de Cafeteros; Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio; y John Germán Ramírez, alcalde de San Martín de los Llanos.

